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Diálogo y trabajo territorial junto a comunidades pesqueras del río Bermejo

En la localidad de Embarcación, Salta, llevamos adelante una serie de talleres participativos y visitas a territorio junto a comunidades indígenas pesqueras de la zona, en el marco del Programa de Conservación de la Cuenca del río Bermejo, una iniciativa que desarrollamos en articulación con The Nature Conservancy (TNC).

El Programa busca preservar los tramos de Salta y Jujuy de un río que tiene un alto valor biológico y social, hábitat de una gran biodiversidad y sustento de vida de las poblaciones que viven en sus márgenes. Una de las claves para protegerlo es comprender las dinámicas de las pesquerías y construir, junto a las comunidades locales y el Estado, un plan de manejo de los recursos pesqueros.

Las actividades se realizaron a lo largo de cuatro jornadas de trabajo, con el objetivo de generar un espacio de encuentro, diálogo y construcción colectiva que involucre a las comunidades pesqueras de Embarcación y zonas aledañas en el desarrollo del Programa. Durante los encuentros, conversamos sobre el funcionamiento de la pesca artesanal, su estado de situación actual, los conflictos territoriales existentes, el marco normativo vigente y las principales demandas de las comunidades que encuentran en la pesca un medio fundamental para la alimentación y la mejora de su calidad de vida.

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Entre los objetivos específicos de los talleres se destacó, por un lado, el debate en torno a una propuesta de marco normativo superador al actual, que permita mejorar la actividad pesquera teniendo en cuenta la necesidad de preservar y recuperar los derechos de acceso a las áreas de pesca, fortalecer los mecanismos de gobernanza y participación de los pescadores en la toma de decisiones, y avanzar en el desarrollo de una cadena de valor más eficiente y justa. Por otro lado, se buscó obtener información actualizada sobre el estado de las pesquerías, sus aspectos funcionales y estructurales, con el fin de construir un diagnóstico que permita comprender las causas y efectos que inciden sobre la actividad y aportar insumos para mejorar las políticas públicas de gestión.

En los talleres participaron más de 30 pescadores del área del municipio de Embarcación, pertenecientes a diversas comunidades: Misión Chaqueña, Misión Carboncito, Misión La Esperanza, Misión Salim, El Tanque, La Loma, Comunidad Wichí Lote 75, B° Tráfico y B° San Juan. También participaron invitados de la Comunidad Samuel Canalejas de El Galpón y dirigentes vinculados a la cuenca del Paraná, lo que enriqueció el intercambio de experiencias y miradas sobre la actividad pesquera.

A lo largo de las jornadas se dialogó especialmente sobre las normativas provinciales que regulan la pesca artesanal y sobre las problemáticas que enfrentan cotidianamente las comunidades en el ejercicio de esta actividad. Uno de los ejes centrales fue el análisis de la Resolución 162/09, que aprueba el reglamento de pesca artesanal de subsistencia en la provincia. “Tratamos de modificar una resolución que es muy estricta con la pesca artesanal indígena, para que puedan utilizar la pesca para mejorar sus medios de vida y, de este modo, reducir la presión sobre los recursos del monte”, explicó Ana Passerieu, integrante del equipo de TNC Argentina.

 

Como parte del trabajo en territorio, el equipo realizó visitas a las comunidades de Misión Chaqueña, Carboncito, Salim y La Esperanza, lo que permitió conocer las realidades locales, las prácticas de pesca, los desafíos cotidianos y las expectativas de las comunidades en relación con el futuro de la actividad.

Estas instancias de encuentro y construcción colectiva forman parte de un proceso que busca sentar las bases para fortalecer la pesca artesanal indígena, promover una gestión participativa de los recursos y avanzar hacia mejores condiciones de vida para las comunidades.

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Prácticas para conservar el agua y la biodiversidad

En zonas semiáridas, con marcadas épocas de sequía, restaurar los ecosistemas con actividades productivas sustentables es esencial para cuidar el medio ambiente y que las familias productoras se adapten al cambio climático. Como parte de esta búsqueda, junto a The Nature Conservancy (TNC) y organizaciones locales estamos llevando adelante el proyecto Acceso y gestión del agua para consumo y producción biodiversa, implementado en dos predios de familias productoras ubicados en el Salado Norte (Santiago del Estero) y los Bajos Submeridionales (Santa Fe).

En el marco de esta iniciativa, compartimos una jornada de difusión de la intervención técnica para el manejo del agua superficial y producción biodiversa que se está realizando en el predio de la familia Palavecino, integrante de la Asociación Civil de Pequeños Productores del Noroeste de Copo, ubicado en el paraje Pozo del Medio (localidad de Ahí Veremos, Santiago del Estero).

El encuentro, en el que se recorrió el predio y se compartieron los resultados alcanzados, contó con la participación de representantes de organizaciones campesinas e indígenas, del Parque Nacional Copo, del municipio de Monte Quemado, de la parroquia de San José del Boquerón, de escuelas secundarias, entre otros, muestra del interés colectivo por preservar el territorio.

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Álvaro Ludueña, referente territorial de FUNDAPAZ en Santiago del Estero, destacó la alta convocatoria del evento, haciendo hincapié en la importancia de que todos los actores implicados se involucren, especialmente las organizaciones locales: “Para nosotros es muy importante que las instituciones y los productores conozcan el valor que tiene esta experiencia. Apostamos al fortalecimiento de las organizaciones en el territorio y a la toma de decisiones en conjunto”.

El proyecto promueve la restauración forrajera en convivencia con el ecosistema, combinando la actividad forestal, mediante la conservación y el manejo del bosque; la actividad ganadera, mediante la cría de ganado; y la actividad agrícola, mediante la implantación de pasturas nativas y exóticas.

Gustavo Marino, representante de TNC, resaltó las distintas prácticas que se probaron durante dos años de trabajo en el predio: “Estuvimos ensayando el agregado de agua; la retención del agua mediante bordos o ‘medialunas’ para que el agua infiltre y pueda potenciar la vegetación herbácea de la flora nativa y de algunas forrajeras que introdujimos; el control del pastoreo de los animales; etc. Después de dos años podemos decir que logramos cubrir el suelo y crear un plantel de especies forrajeras muy interesantes. Es una práctica que podemos profundizar, escalar y llevar a otras regiones, así que estamos muy contentos por eso y celebramos esta tarea conjunta”.

En el encuentro estuvo presente Isabel Escobedo, productora de Santa Fe, en cuyo campo, ubicado en Fortín Charrúa, estamos desarrollando una experiencia similar junto con la Unión de Familias Organizadas de la Cuña Boscosa y los Bajos Submeridionales (UOCB), el Movimiento Provincial de Pequeños Productores de Santa Fe (MoPProFe) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Reconquista.

“Me gustó el encuentro porque compartí experiencias, conté la mía y me llevo nuevas para implementar en lo que yo estoy haciendo”, comentó Isabel. “Ahora voy a implementar un poco de pastura por la sequía que tenemos, después de ver lo que hoy nos estuvieron mostrando acá, sobre cómo hicieron ellos para generar alimentos para sus animales”.

Luego de esta enriquecedora jornada, y tras observar los resultados positivos alcanzados, los próximos pasos serán escalar la experiencia y replicarla en otras zonas, buscando potenciar las actividades de las familias productoras. En este sentido, Juan Palavecino, miembro de la familia dueña de la parcela en el Salado Norte, destacó: “Al productor que se anime a replicar este proyecto en su campo se lo recomiendo, más en las zonas donde se depende del abastecimiento del agua de las lluvias. Es muy positivo”.

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