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Mujeres rurales: encontrarse para construir juntas

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Durante dos días, mujeres de distintas organizaciones del norte de Santa Fe se reunieron en Reconquista para intercambiar experiencias, conversar sobre los desafíos que atraviesan en sus territorios y fortalecer los vínculos que las ayudan a seguir adelante.

¿Qué estrategias encuentran las mujeres rurales para sostener la economía de sus familias? ¿Qué lugar ocupan dentro de sus organizaciones? ¿Qué políticas públicas necesitan? ¿Cómo generar también espacios para el cuidado?

Estas fueron algunas de las preguntas que atravesaron el Encuentro de Mujeres del Norte de Santa Fe “Tejiendo caminos”, realizado los días 18 y 19 de septiembre en La Lola, Reconquista, y organizado conjuntamente por FUNDAPAZ e INCUPO.

Durante dos jornadas, mujeres rurales de distintos lugares del norte provincial tuvieron la oportunidad de encontrarse, compartir sus experiencias y reconocerse en los recorridos de otras mujeres.

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Experiencias diferentes, desafíos compartidos

Buena parte del encuentro estuvo dedicada a conversar sobre cuestiones que forman parte de la vida cotidiana en los territorios: las estrategias para sostener la economía familiar, los avances y desafíos de las políticas públicas, la participación de las mujeres en las organizaciones y la necesidad de contar con espacios de cuidado.

Pero el intercambio no pasó solamente por poner en común dificultades. También permitió compartir conocimientos y experiencias que pueden servir a otras mujeres, pensar propuestas y descubrir que muchos de los desafíos que parecen individuales son también compartidos.

“Me llevo mucho conocimiento, mucho intercambio que hemos hecho y cosas para poner en práctica. Me voy muy feliz”, contó Isabel, una de las participantes, al finalizar las jornadas. Para Roxana, el encuentro significó llevarse “muchos aprendizajes, y la fortaleza para seguir luchando día a día con mis compañeras para saber sortear las problemáticas que se presentan en mi localidad”.

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El valor de encontrarse

También hubo tiempo para compartir, celebrar y, sobre todo, conocerse. Porque generar espacios donde las mujeres rurales puedan encontrarse con otras que atraviesan experiencias similares es también una manera de promover su participación en las comunidades y organizaciones.

“De este encuentro me llevo muchas cosas hermosas: el compañerismo, el conocer a nuevas mujeres y mucha alegría”, resumió María. Un sentimiento compartido por Nora: “Me llevo una alegría en el corazón y un abrazo de todas las mujeres que conocí acá”.

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Desde FUNDAPAZ e INCUPO impulsamos este encuentro con la convicción de que fortalecer los vínculos entre las mujeres rurales, generar espacios para escucharse y poner en común saberes y experiencias contribuye también a fortalecer su protagonismo en los territorios.

Después de dos días, cada una volvió a su lugar con experiencias, ideas y aprendizajes diferentes. Pero también con algo compartido: nuevos vínculos y la certeza de que muchos caminos pueden recorrerse juntos.

Gregoria

Premiaron a una mujer guaraní por su compromiso con la defensa del territorio

Gregoria López, de la Comunidad Aba Guaraní Iguopeigenda de Río Blanco, Salta, recibió el Premio de la Women´s World Summit Foundation (WWSF) “A la Creatividad de las Mujeres en la Vida Rural”, en reconocimiento, por su valentía y compromiso con la defensa del territorio de su comunidad.

Durante más de 20 años, Gregoria y un grupo de mujeres defendieron pacíficamente el territorio donde viven ancestralmente, frente a los intentos de desalojo del ex Ingenio San Martín del Tabacal. Esa experiencia fortaleció la organización de su comunidad, que en la actualidad sigue trabajando en prácticas de desarrollo sustentables y en el cuidado de los recursos naturales.

Allí, la mayoría de las familias viven de la producción de banana. Además, algunas producen hortalizas y tienen chacras; otras, dan valor agregado a las producciones con la elaboración de conservas de salsas, escabeches, dulces y garrapiñadas.

“Nosotros siempre buscamos la justicia pero tratamos de no ir a la violencia porque ese camino trae muchas consecuencias. Fue dura la violencia que sufrimos, pero ante eso siempre nos pusimos en manos de la voluntad de Dios, y la justicia llegó. Gracias a Dios tenemos nuestro territorio donde podemos seguir trabajando como lo venimos haciendo de acuerdo a las enseñanzas que nos dejaron nuestros padres. Estas enseñanzas también las estamos transmitiendo a nuestros hijos y a nuestros nietos para que ellos sigan el camino”, dijo Gregoria al recibir la distinción en Orán.

El premio de WWSF fue creado en 1994 y reconoce la actuación de mujeres líderes en el mundo que mejoran la calidad de vida en las comunidades rurales, y busca dar visibilidad al aporte que realizan para consolidar la paz, la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible.  Hasta el momento, se otorgaron 492 premios en más de 140 países.

La postulación de Gregoria, quien fue premiada junto a otras cinco mujeres de Asia y África, fue acompañada por el Equipo Nacional de Pastoral Aborígen ( ENDEPA), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Salta, el Church World Service (CWS LAC) y FUNDAPAZ, en reconocimiento a su ejemplo de vida.