Cisterna grande Santa Victoria Este

Encuentro de constructores de cisternas para cosechar agua de lluvia

Se realizó en Orán, Salta, con el fin de afianzar aspectos metodológicos y de abordaje en los territorios. Estas obras permiten que las familias accedan a un recurso indispensable para vivir.

La realización de obras para garantizar el acceso al agua en las zonas rurales más aisladas del norte de nuestro país es una de las principales líneas de trabajo de FUNDAPAZ. Sin agua no hay vida, y sin el acceso a este derecho humano básico es casi imposible pensar en un desarrollo rural sustentable en los territorios.

Hace unos 10 años se inició en Salta, en gran parte del Gran Chaco Americano y en otras regiones semiáridas de América Latina, un proceso que replica un modelo de acceso al agua segura para consumo familiar desarrollado en Brasil. Allí, lo llevó adelante la sociedad civil agrupada en la Articulación del Semiárido Brasilero (ASA) y el Estado brasilero.

La réplica de dicho modelo, pudo implementarse luego de intercambios entre las organizaciones campesinas e indígenas desarrollados en los distintos territorios. En esos encuentros, se compartieron conocimientos, experiencias y la metodología de construcción de cisternas para cosechar agua de lluvia.

En nuestro país y en las zonas donde trabajamos, las cisternas están poblando el paisaje del chaco salteño, las obras demandaron la capacitación de hombres y mujeres dentro de las familias y en las organizaciones, quienes fueron conformando equipos de constructores para llevar adelante esta tarea en las diferentes zonas.

En este contexto y en el marco de la Asamblea de la Mesa de Agua del Chaco Salteño, se realizó el 15 y 16 de marzo en Orán, Salta, el Primer Encuentro de Constructores de Cisternas de Cosecha de Agua de Lluvia. El evento buscó reflexionar sobre aspectos metodológicos y técnicos referidos a la construcción de las cisternas, así como también analizar cómo las familias se apropian de la tecnología, cómo se piensa el problema y se resuelve entre todos los actores involucrados. También se analizó un plan para hacer el seguimiento del proceso de consulta previa libre e informada vinculado a la Mesa de Agua del Chaco Salteño.

constructores foto final

Este es un programa de movilización social que garantiza el acceso al agua mediante la cosecha de agua de lluvia. Se trata de una opción válida en especial para la población rural dispersa”, explicó Gabriel Seghezzo, a cargo de la Coordinación Estratégica de Gestión y Relacionamiento Institucional de FUNDAPAZ.

La familia beneficiaria –agregó- tiene que participar en la construcción, ser parte de este proceso que requiere encontrar una solución conjunta a un problema. Por eso, si puede poner un poste lo pone, su puede hacer un pozo lo hace, y también tiene que involucrarse en el cuidado y la calidad del agua”.

Durante el encuentro, algunos constructores y pobladores compartieron algunas dificultades que se presentan. Víctor Arroyo vive en el paraje El Ocultar, en Rivadavia Banda Sur y es de la organización que lleva el mismo nombre “Este año llovió tarde…estuvimos muy mal, la gente sufrió mucho. Hace mucha falta las cisternas.  En mi comunidad el agua del pozo es salada. Cuando no tenemos agua dependemos del camión del municipio que nos traiga agua, pero a veces no llega por las malas condiciones de la ruta”, contó.

En una obra tiene que haber aceptación entre los constructores y las familias beneficiarias, porque si hay desacuerdos las cosas salen mal. También tiene que haber un presupuesto claro”, reflexionó Amadino Landriel, del paraje El Ocultar.

A la hora de compartir experiencias, las mujeres wichí de la comunidad del Lote 75 de Embarcación, Salta, contaron el proceso que las llevó a la construcción de una cisterna para el salón comunitario: «Ahora tenemos una cisterna de 52.000 litros de agua para la producción. Pudimos armar una huerta en la que tenemos mandarinas y limones. También tenemos un espacio para organizar actividades para nuestros hijos. Ya no tenemos que traer agua desde lejos«, dijo entusiasmada Margarita Arias.

Este es sólo uno de los ejemplos de cómo mejora la calidad de vida de las familias cuando pueden tener agua.

Santiago del Estero, construyen cisternas para recolectar agua de lluvia y ganarle a la sequía

Santiago del Estero: construyen cisternas para recolectar agua de lluvia y ganarle a la sequía

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Fundapaz se impuso en un concurso organizado por Coca-Cola

Nota de prensa medio: BAE Negocios

Avanzan diez obras en diferentes zonas rurales de Santiago del Estero

Las familias que pueblan las zonas rurales de los departamentos de Avellaneda, San Martín y Sarmiento, en Santiago del Estero, se acostumbraron a vivir con lo poco que pueden producir en una región tan seca.

Ninguna estación del año les da garantías de tener agua suficiente para satisfacer la demanda de consumo, mucho menos para hacer una buena siembra o alimentar al ganado. Para mejorar esa realidad, la Fundación para el Desarrollo en Justicia y Paz (Fundapaz) impulsa un proyecto que busca optimizar la captación y el almacenamiento de agua de lluvia en la zona, con la idea de cambiar el presente de los habitantes de la región, pero también para aliviar la presión hídrica sobre las cuencas de las inmediaciones.

«Siempre aspiramos a mejorar la calidad de vida de las personas, aunque eso no quiere decir que con este proyecto resolvamos el problema por completo. Tenemos que entender que es una ayuda en un lugar donde directamente no hay agua», aclaró al portal Journey, Paola Marozzi, Responsable del área de Información Geográfica y Mapeo Participativo de Fundapaz. Y aportó un ejemplo que grafica lo que ocurre hoy en el lugar: «Sin estas obras los vecinos dependen de juntar agua potable que les lleva, cuando pasa, el camión municipal que va desde la ciudad, o bien tienen que caminar grandes distancias hasta canales o aljibes comunitarios, en los que llenan todos los tachos que puedan acarrear».

Un esfuerzo enorme que por cuestiones culturales es designado a mujeres y niños y que ahora pasará a ser un recuerdo, gracias a la iniciativa de la ONG que resultó una de las tres ganadoras de la 13ª edición del Concurso de Agua, que desde 2006 impulsan Fundación Vida Silvestre (FVSA) y Coca-Cola Argentina.

Marozzi señaló que con los $750.000 del premio se comprarán materiales e instalaran cisternas de 16.000 litros cada una y se brindará apoyo a la comunidad mediante capacitaciones que fomenten la correcta gestión del agua a través de prácticas de consumo sostenibles y saludables.
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