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Lo que comenzó como una forma diferente de celebrar un cumpleaños terminó convirtiéndose en un sistema de cosecha de agua de lluvia para familias de la Asociación Nueva Esperanza, en San Pedro, Jujuy. Una historia que muestra cómo un festejo puede dejar una huella que perdura mucho más allá de ese día.

Cuando se acercaba su cumpleaños número 60, Pablo tomó una decisión: quería festejar, pero también hacer algo diferente con los regalos. Por eso, les propuso a sus amigos y familiares que, quienes quisieran hacerle un obsequio, podían transformar ese regalo en una donación a FUNDAPAZ, con un destino concreto: contribuir al acceso al agua en alguna comunidad del norte argentino.

Pablo, que forma parte del Consejo Directivo de la Fundación, celebró su cumpleaños en Buenos Aires. Sus invitados se sumaron a la propuesta y, con los fondos recaudados, comenzó a tomar forma un proyecto que meses después se convertiría en una realidad: un sistema de cosecha de agua de lluvia para las familias de la Asociación Civil Nueva Esperanza, en San Pedro, Jujuy, donde existían dificultades para acceder a agua segura.

Cosechar la lluvia

En muchas zonas del norte argentino, la falta de acceso al agua segura es una problemática frecuente para las poblaciones rurales. En algunos casos, las familias se abastecen de cañadas contaminadas. En otros, deben recorrer grandes distancias para conseguir agua, una tarea que suele recaer en las mujeres.

Frente a esta situación, los sistemas de cosecha de agua de lluvia son una tecnología sencilla que permite aprovechar un recurso fundamental. El agua se recoge a través de techos con canaletas, y es conducida a través de tuberías y filtros hasta una cisterna, donde queda almacenada de manera segura para que las familias puedan utilizarla posteriormente, tanto para consumo como para producción.

Pero la construcción de este sistema es solamente una parte del proceso. Desde FUNDAPAZ trabajamos junto con las propias familias para que participen de la obra, aprendan cómo funciona el sistema y puedan gestionar y cuidar el agua almacenada: “Lo primordial no es solo que se capte el agua, sino saber cómo se gestiona para poder aprovecharla durante todo el año y que mantenga su calidad”, explicó Gabriel Seghezzo, presidente de la Fundación, en la inauguración del sistema de cosecha de lluvia en San Pedro. “Por eso tenemos un programa de capacitación en construcción y uno en gestión del agua”.

En Nueva Esperanza, esa participación fue muy importante: la asociación está integrada por 57 personas y alrededor de la mitad de sus miembros participaron de la construcción. “Es un sueño que se hace realidad”, expresó Severino Rodríguez, vocal de la Asociación Nueva Esperanza, durante la inauguración.

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Ver en qué se convirtió aquel cumpleaños

La inauguración del sistema de cosecha de agua de lluvia tuvo un significado especial. Pablo viajó hasta Jujuy para conocer personalmente la obra, encontrarse con las familias y compartir con ellos un emotivo momento de celebración. Por primera vez pudo ver de cerca aquello que había comenzado meses atrás con una invitación a sus amigos. “Estoy muy contento de que mi cumpleaños se haya transformado en agua”, resumió.

Durante el encuentro también estuvo presente María Cruz, integrante de la Asociación Madre Tierra, también de San Pedro. Allí, el año pasado, otra celebración solidaria había permitido construir un sistema similar. Su experiencia permitió mostrar qué significa un sistema de cosecha de lluvia una vez que pasa a formar parte de la vida cotidiana de las familias: “Con la cisterna nos ahorramos los viajes que hacíamos para traer agua del pueblo, ahora tenemos agua segura con nosotros”.

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Celebrar también puede transformar

En FUNDAPAZ llamamos “Celebraciones solidarias” a una propuesta que invita a convertir cumpleaños, aniversarios y otros momentos especiales en una oportunidad para colaborar con las comunidades rurales del norte argentino.

En lugar de recibir regalos, quienes celebran pueden invitar a familiares y amigos a realizar una donación, que luego se transforma en una iniciativa concreta destinada a mejorar la calidad de vida de las poblaciones con las que trabajamos.

Esta vez, una fiesta de cumpleaños terminó en un sistema de cosecha de agua en Jujuy. Y una decisión sencilla —cambiar regalos por donaciones— se convirtió en algo esencial: agua segura para familias que la necesitaban.

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