{"id":2117,"date":"2017-06-05T22:46:49","date_gmt":"2017-06-06T01:46:49","guid":{"rendered":"https:\/\/fundapaz.org.ar\/?p=2117"},"modified":"2017-06-12T17:35:42","modified_gmt":"2017-06-12T20:35:42","slug":"criollos-e-indigenas-en-sus-tierras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fundapaz.org.ar\/en\/noticias\/criollos-e-indigenas-en-sus-tierras\/","title":{"rendered":"Criollos e ind\u00edgenas, en sus tierras"},"content":{"rendered":"<div class=\"breadcrumb\">\n<p><span data-momento-format=\"fecha_hora\" data-momento-timestamp=\"1496372502\"><i class=\"fa fa-clock-o fa-2\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-2130\" src=\"https:\/\/fundapaz.org.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/c887945fcc5fb44bc5cabe2793ef52c5b030e740-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"72\" srcset=\"https:\/\/fundapaz.org.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/c887945fcc5fb44bc5cabe2793ef52c5b030e740-1.jpg 360w, https:\/\/fundapaz.org.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/c887945fcc5fb44bc5cabe2793ef52c5b030e740-1-300x217.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 100px) 100vw, 100px\" \/><\/i>02\/06\/2017 &#8211; 00:01<\/span><\/p>\n<ul>\n<li><a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/\">Clarin.com<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/opinion\/\">Opini\u00f3n<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<p class=\"volanta\">Debate<\/p>\n<h1>Criollos e ind\u00edgenas, en sus tierras<\/h1>\n<div class=\"bajada\">\n<p>Carlos Reboratti<\/p>\n<div class=\"widget author col-lg-4 col-md-12 m-neg\">\n<div class=\"author-name\">\n<figure class=\"picture\"><img decoding=\"async\" class=\"img-responisve\" src=\"https:\/\/images.clarin.com\/authors\/59315983a35e601615f82dbd.png\" alt=\"Carlos Reboratti\" \/><\/figure>\n<div class=\"info\">\n<p>Carlos Reboratti<\/p>\n<div class=\"redes\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"share\">\n<div id=\"count_comments\" class=\"count_comments\" data-count=\"0\">\n<p><span class=\"numb_comment\">(0)<\/span> comentarios<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"widget tags col-lg-5 col-md-12 m-neg\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"items\">\n<ul class=\"list-inline\">\n<li>\n<h2><a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/tema\/salta.html\">Salta<\/a><\/h2>\n<\/li>\n<li>\n<h2><a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/tema\/tierra.html\">tierra<\/a><\/h2>\n<\/li>\n<li>\n<h2><a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/tema\/pueblos_originarios.html\">Pueblos originarios<\/a><\/h2>\n<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"body-nota\">\n<p>Uno de los grandes problemas de nuestro pa\u00eds es la existencia de grandes fragmentos de tierra cuya propiedad es sujeto de disputas y controversias, y dentro de ellas las m\u00e1s complejas son las que se producen en tierras fiscales, en su mayor\u00eda ubicadas en \u00e1reas de ambiente dif\u00edcil y social y econ\u00f3micamente marginadas del proceso de desarrollo. Dentro de este panorama, un hecho aparece como singular: este 26 de mayo, el gobierno de la provincia de Salta realiz\u00f3 una ceremonia en la comunidad de La Merced, a pocos kil\u00f3metros de Santa Victoria Este, donde se entregaron escrituras de tierra a productores ganaderos criollos del chaco salte\u00f1o.<\/p>\n<p>Esta peque\u00f1a noticia esconde algo de gran importancia: la culminaci\u00f3n de uno de los m\u00e1s grandes procesos en el pa\u00eds de regularizaci\u00f3n de tierra fiscal a favor de comunidades ind\u00edgenas y criollas: 643.000 hect\u00e1reas de los llamados lotes 55 y 14 del Departamento Rivadavia de esa provincia, una superficie 20 veces m\u00e1s grande que la ciudad de Buenos Aires donde viven 9.000 ind\u00edgenas en m\u00e1s de 72 comunidades y 5.000 criollos.<\/p>\n<p>El problema comenz\u00f3 en los primeros a\u00f1os del siglo XX, cuando un grupo de ganaderos salte\u00f1os ocup\u00f3 las tierras hasta el momento habitadas por varias etnias abor\u00edgenes, la mayor de las cuales era la Wichi pero tambi\u00e9n Chorote, Tapiet\u00e9, Chulup\u00ed y Toba. Los criollos ganaderos llegaban atra\u00eddos por la existencia de enormes pastizales, hoy pr\u00e1cticamente desaparecidos, reemplazados por un bosque empobrecido. Durante m\u00e1s de cien a\u00f1os, criollos e ind\u00edgenas convivieron en una inc\u00f3moda vecindad, mientras que nadie parec\u00eda interesado en regularizar una situaci\u00f3n que se tornaba cada vez m\u00e1s dif\u00edcil y donde ambos grupos compet\u00edan en un proceso de degradaci\u00f3n del bosque original.<\/p>\n<p>La Constituci\u00f3n de 1994, al darle derechos formales sobre la tierra a los grupos ind\u00edgenas, hizo revivir el conflicto latente que desemboc\u00f3 en 1998 en una denuncia de Lhaka Honhat, una asociaci\u00f3n que nuclea a las comunidades, ante la Comisi\u00f3n Interamericana de Derecho Humanos, acompa\u00f1ada por Asociana y patrocinada por el CELS, proceso que contin\u00faa a\u00fan sin resoluci\u00f3n. Poco despu\u00e9s se unieron a los reclamos por la tierra otras ONG, entre ellas Fundapaz, que entendieron que el proceso de negociaci\u00f3n, para que no terminara en una soluci\u00f3n de \u201csuma cero\u201d, deb\u00eda incluir tanto a ind\u00edgenas como a criollos, y que la llave para el fin del conflicto estaba en que ambos grupos entablaran un di\u00e1logo, cosa que hasta el momento no se hab\u00eda producido y tambi\u00e9n que ambos adquirieran conciencia del territorio que habitaban. Jug\u00f3 all\u00ed un papel fundamental la construcci\u00f3n conjunta de un mapa, producto de miles de puntos georeferenciados en el territorio donde se ubicaron cada uno de los grupos ind\u00edgenas y cada una de las familias criollas con sus respectivas \u00e1reas de uso, ubicaci\u00f3n de puestos, caminos y aguadas.<\/p>\n<p>Del di\u00e1logo surgi\u00f3 la propuesta de dividir el extenso territorio en dos partes, una que se otorgar\u00eda en forma de propiedad comunitaria a los ind\u00edgenas, mientras que la otra se dar\u00eda en propiedad individual a las familias criollas, usando como criterios b\u00e1sicos la acreditaci\u00f3n de sus derechos hist\u00f3ricos, los lugares de uso tradicional, la cantidad de ganado y el accesos a los r\u00edos. Por su parte la provincia de Salta, participante necesaria del di\u00e1logo, fue validando el proceso a trav\u00e9s de diversos instrumentos legales como decretos de pre adjudicaci\u00f3n, acreditaci\u00f3n formal de derechos y reconocimiento de comunidades, a la vez que creaba una Unidad Ejecutora Provincial en el lugar. Con financiamiento de la Naci\u00f3n, la Provincia tambi\u00e9n se encarga de la mensura de las tierras, de los costos que significan algunas relocalizaciones de familias criollas fruto de los acuerdos y de obras de infraestructura b\u00e1sica como agua, caminos y escuelas, hasta la formalizaci\u00f3n de la entrega de las tierras, como lo demuestra la ceremonia de entrega de t\u00edtulos.<\/p>\n<p>Ante autoridades provinciales, nacionales, organizaciones ind\u00edgenas y criollas del lugar se entregaron las primeras 42 escrituras finales por una superficie de unas 25.000 has. Un buen comienzo para un proceso que culminar\u00e1 en poco tiempo m\u00e1s con la entrega de la totalidad de estas tierras, donde ind\u00edgenas y criollos podr\u00e1n convivir en armon\u00eda. Este hecho est\u00e1 indicando que en el pa\u00eds los conflictos pueden solucionarse con el di\u00e1logo, siempre y cuando los participantes tengan la voluntad de hacerlo y la sociedad toda genere las condiciones para que dicho di\u00e1logo llegue a buen t\u00e9rmino.<\/p>\n<p><em>Carlos Reboratti es ge\u00f3grafo (UBA), Investigador del Conicet y presidente de Fundapaz<\/em><\/p>\n<\/div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/opinion\/criollos-indigenas-tierras_0_BJbwFz0bZ.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/www.clarin.com\/opinion\/criollos-indigenas-tierras_0_BJbwFz0bZ.html<\/a><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Clarin.com &#8211; Opini\u00f3n &#8211; Debate &#8211; Carlos Reboratti &#8211; Salta &#8211; Pueblos originarios &#8211; Uno de los grandes problemas de nuestro pa\u00eds es la existencia de grandes fragmentos de tierra cuya propiedad es sujeto de disputas y controversias&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2134,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[392,393,389,390,5,391,12,28],"class_list":["post-2117","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-carlos-reboratti","tag-cels","tag-clarin","tag-criollos","tag-indigenas","tag-pueblos-originarios","tag-salta","tag-santa-victoria-este"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fundapaz.org.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2117","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fundapaz.org.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fundapaz.org.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundapaz.org.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundapaz.org.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2117"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/fundapaz.org.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2117\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundapaz.org.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2134"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fundapaz.org.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2117"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fundapaz.org.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2117"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fundapaz.org.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2117"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}